Varianza: truco matemático para ganar en los juegos de azar

¿Sabías que puedes utilizar tus habilidades matemáticas y también la estadística a tu favor para tener más probabilidades de ganar en los juegos de azar?

Así es, y la posibilidad de utilizar las matemáticas a nuestro favor es una gran idea tanto para jugar en la ruleta en vivo, también conocida como ruleta live, como para apostar en las ruletas online. Asimismo, te permitirá utilizarlas para jugar a las tragamonedas, al póker, al blackjack o cualquier otro juego de azar en el que no todo se puede atribuir al factor suerte sino que existe una gran cuota de control matemático.

Por este motivo es que hoy, en Trucos caseros, te explicaremos cómo puedes utilizar las matemáticas para tener más posibilidades de convertirte en un feliz ganador de tu juegos de azar favorito.

¿Qué diferencias hay entre una ruleta en vivo o una ruleta online?

 

Llegados a este punto, para evitar confusiones, antes de comenzar creemos necesario aclarar que existen diferencias sustanciales entre jugar en vivo o jugar online.

Por ejemplo, en la ruleta en vivo, tanto el juego como las apuestas se producen en tiempo real. Esto significa que se llevan a cabo desde un casino real y son retransmitidas en directo. Este tipo de juego puedes encontrarlo en sitios como Genting Casino, que es una marca premium parte del gigante Genting Group. 

En un juego online, en cambio, estás jugando contra robots creados con inteligencia artificial.

¿Cómo aumentar las probabilidades de ganar en el juego?

 

Lo cierto es que para ganar en los juegos de azar en los casinos o las casas de apuestas online, no solo basta con tener suerte. Es por ello que, como te comentábamos anteriormente, en este tipo de juegos es posible aplicar principios matemáticos y estadísticos para no depender solo de la diosa fortuna.

A continuación te contaremos acerca de un principio matemático muy conocido que te permitirá aumentar las probabilidades de éxito y disminuir las pérdidas.

Varianza: variación y volatilidad en los juegos de azar

 

Técnicamente la varianza es una medida de dispersión que determina en qué medida los datos rondan la media. El concepto de varianza tiene, por tanto, mucho que ver con la volatilidad. 

Cuánto mayor varianza hay en un juego más grande es la probabilidad de tener una racha tanto ganadora como perdedora. Por ejemplo, el blackjack tiene una varianza baja, en cambio las máquinas tragamonedas tienen una varianza alta.

Si juegas a un juego que tiene una varianza baja, lo que sucederá es que ganarás o perderás pequeñas cantidades de dinero muy seguido. Esto hará que el dinero que tienes en tu bolsillo cambie de forma uniforme y generalmente lo hará hacia abajo. En cambio, si el juego tiene una alta varianza (o variación), perderás la mayor parte de las rondas, pero cuando ganes obtendrás sumas altas. Esto significa que con el paso del tiempo, las pérdidas graduales se reemplazarán por una ganancia alta.

Si tu objetivo es solo divertirte y tener mayores posibilidades de ganar, te sugerimos jugar en un juego con varianza alta y realizar apuestas pequeñas. Por ejemplo, en la ruleta live, que puede llegar a tener una alta varianza, si tu presupuesto es de 100 €, lo ideal según la estadística es realizar apuestas pequeñas, por ejemplo de 2 € a 4 €, a tus números favoritos.

En definitiva, si tomas en cuenta esta información tendrás muchas más probabilidades de que los números jueguen a tu favor porque tus decisiones estarán más fundamentadas en un conocimiento matemático realista que en el factor suerte.

Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos: El responsable del proceso es Carlos González-Román Ferrer. Tus datos serán tratados para gestionar y moderar tus comentarios. La legitimación del tratamiento es por consentimiento del interesado. No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad.